Dean Monogenis

Dean Monogenis pinta describiento ambientes compuestos de arquitecturas urbanas asociadas a elementos naturales. Pone en escena construcciones inacabadas, andamios coloridos, inmuebles residenciales en medio de paisajes rocosos cubiertos de vegetación, a veces bajo un cielo amenazante o sumergido en un abismo colorido. La pintura de Monogenis remite a un estado de transición y cambio, a la lucha entre una urbanización masiva y una naturaleza que resiste. Desde la caída de las torres gemelas, Monogenis se vuelve consciente de la precariedad de las construcciones. Al igual que los seres humanos, los edificios son destinados a vivir para luego morir. Esta idea de alterabilidad lo lleva a buscar a su alrededor ejemplos de transformación. Pinta sobre paneles de madera o de plástico con la ayuda de stensils personalizados. Un juego entre diferentes técnicas pictóricas combina los stencils con zonas pintadas a mano alzada. Las líneas, los bordes y las texturas tienen un lugar central en el trabajo de Monogenis. Para acentuar los contrastes, grandes zonas como el cielo son pintadas en último lugar, generando la impresión de objetos incrustados y poco profundos. Este proceso crea una fuerte tensión en la superficie de la obra cuestionando los conceptos de primer plano y de fondo. En toda su obra, la progresión invita a la reordenación. Así Monogenis no duda en lijar y retrabajar zonas para recobrar su aspecto original. Esta posibilidad de volver hacia atrás le permite continuar trabajando de manera precisa sin compromenter su espontaneidad y su sentido de improvisación.

Exihibiciones