Yves Oppenheim

El empleo del lenguaje abstracto en sus pinturas se manifiesta a través de un tratamiento pictórico cercano al barroco. Formas de colores vivos y luminosos, de contornos claramente dibujados, contrastan con curvas negras. La textura, de lo opaco a lo transparente, ofrece un juego en el cual las formas se entrelazan y se superponen sobre la superficie. El acto de pintar, explica Oppenheim, « es afrontar físicamente su inconsciente. (…) La pintura no se hace con ideas, pero con el cuerpo. Es un trabajo de comprensión del mundo por el cuerpo. No se trata de tener ideas, pero al contrario de eliminarlas ». Yves Oppenheim pone en cuestión la idea misma de la imagen. Las formas que componen el cuadro, superpuestas, entrelazadas y transparentes, concluyen simultáneamente en construcciones y deconstrucciones. La comprensión de la obra no es inmediata, sin embargo los gestos subrayan el acto de pintar. Son gestos de anulación, de recubrimiento de la superficie y de renovación, que interpelan al publico.

Exihibiciones
  •  

    Ginebra
    Sep - Nov, 2012
  • Look

    Ginebra
    Sep - Nov, 2011
  •  

    París
    Abr - Jun, 2006