Vik Muniz

Vik Muniz toma prestadas las imágenes de la historia del arte, de los medios de comunicación y de la realidad en general, para manipularlas. A partir de materiales extraídos de lo cotidiano, como el chocolate, el diamante, el pigmento, la arcilla o el polvo, Vik Muniz reconstruye una imagen antes de tomar las fotografías y renunciar a los originales de donde provienen. A primera vista, el resultado de sus manipulaciones no se asemejan a una fotografía, sus obras son las de un ilusionista, un virtuoso. A la vez que sus fotografías nos trasladan a un patrimonio cultural colectivo, interpelan al espectador jugando con su percepción. Todo es redibujado y reinterpretado. Así, reforzando nuestro sentimiento de familiaridad de las cosas, Vik Muniz nos engaña y alienta nuestra capacidad de mirar la realidad y analizarla: “la visión es ante todo una forma de inteligencia y el reconocimiento o la identificación, una especie de confort”.

 

Exihibiciones