Pablo Siquier

La ciudad es una fuente constante de inspiración para Pablo Siquier. En sus obras podemos ver estructuras arquitectónicas, circuitos de computadora, e incluso vistas aéreas de ciudades. Sus composiciones de laberinto oscilan entre planos geométricos (que recuerdan la estructura de cuadrícula de su ciudad natal, Buenos Aires) y la formación circular (de ciudades europeas o nativas americanas), para eventualmente evocar la irregularidad y la fragilidad de todas las formas organizativas humanas. Sus obras se basan en la metáfora de la evolución urbana, donde la arquitectura modernista sufre una contaminación compartida e inevitable de diferentes estilos y donde el desorden corrompe la geometría perfecta.

Exihibiciones