Ian Davenport

El proceso creativo de Ian Davenport comporta dos aspectos : el acto de pintar y la performance. Davenport comienza por expandir la pintura laqueada sobre un panel de fibra de densidad media, luego lo hace girar para desplazar la pintura sobre la superficie. Algunos de sus trabajos son producidos a la inversa, dejando a la gravedad actuar libremente en la propagación de la pintura sobre la superficie. El brillo de la pintura permite al observador la percepción de sus reflejos. Sus obras, claramente atractivas, pueden parecer simples, pero son mucho más complejas de lo que esta explicación sugiere. El momento de máxima intensidad surge cuando la situación está fuera de control: el instante de contacto entre los colores. Sus obras tienen una presencia, un poder de transformar el espacio que ocupan, modificando la percepción del medio a su alrededor.                                                                                                                                                                 

Exihibiciones