alberto garcía-alix

Las motos, las mujeres, la música, la noche, las drogas, la vida y la muerte, siempre han servido de inspiración a Alberto García Alix.
La transformación entre las imágenes de los 80 y 90 y las de ahora es muy radical. En las imágenes más antiguas presenta retratos y autorretratos de personajes montados en sus máquinas en medio de diversos circuitos, fiestas, calles y carreteras, introduciéndonos en el mundo de la motocicleta desde dentro. En las imágenes recientes no se ve nunca la máquina completa. De un modo más sugerente, juega con su sombra y con las contorsiones que la luz pueda proyectar sobre ella. Se trata, en definitiva, de un conjunto de fotografías que trasladan la belleza y el cuidado con el que García Alix ha retratado su vida ligada a la moto.”

El objeto real se transforma por medio del uso de un expresionismo feroz, en alegoría, en sentimiento, en estado de ánimo, poco importa lo definido, lo presente; las motos, lo mismo que los edificios de París o de China, las siluetas de los árboles y las rejas, expresan condiciones extremas de soledad, de desamparo, son metáforas de abandono o de fuga.

Exihibiciones