Herbert Hamak

El método de creación de Herbert Hamak es el resultado de una sabia mezcla de pigmentos con resina y cera. Esta substancia liquida es moldeada sobre un lienzo convencional, que brinda una estructura a la materia. Aunque el proceso requiera un perfecto dominio del medio, la obra da lugar a lo inesperado : el azar genera burbujas y distorsiones durante el proceso de secado y las condiciones exteriores alteran el color de los pigmentos. Así en la obra de Hamak nada está completamente bajo control, una mezcla idéntica producirá diferentes resultados. Partiendo de los 300 pigmentos presentes en la naturaleza, Hamak juega, por un lado, con las propiedades físicas que permiten el surgimiento del color en el ojo, y por el otro, con la diversidad de medios estéticos que atraen el color a nuestra mirada. Dado que el color resulta de un complejo proceso químico, la obra de Hamak se centra tanto en la masa del color como en su potencia lumínica. El color encerrado en su traslucido material, permite la interacción con la luz circundante. Si generalmente la superficie de una pintura refleja la luz, en las obras de Hamak la luz penetra las pinturas. La luz pasa a través de las pinturas, produciendo un aspecto vaporoso que desmiente el verdadero peso del material.

Exihibiciones