Eduardo Stupía

El dibujo de Stupía refleja la compleja situación de las artes plásticas a nivel poético, lingüístico y simbólico. Habla del transcurrir de la línea, expandiéndose simultáneamente en el espacio y el tiempo. La paleta de color aparece habitualmente bajo el canon del blanco y negro, exceptuando breves incursiones en el uso de colores ocres o tierras. En sus obras coexisten la abstracción y la ficción. El grafismo es a la vez mancha, ficción, narración, escritura. El vaivén entre la línea y la mancha, entre las multiplicidades y el relato se vuelve un gesto reflejo, un movimiento casi automático. Su trabajo propone una doble mirada. De lejos, el espectador percibe composiciones abstractas, grandes superficies de formas indefinidas, movimientos de grafismos libres. De cerca, los dibujos sugieren paisajes, objetos, personajes creados por el propio lenguaje del artista. Trato de generar la impresión, la ilusión, el espejismo de que siempre hay algo más ahí, en el lienzo, en su superficie y en sus profundidades ilusorias, pero ese algo más puede aparecer cuando sucede algo menos, Eduardo Stupía.

Exihibiciones