Yamandú Canosa

  • Archipiélago U, 2015.
    Óleo sobre tela.
    57 x 120 cm

  • Canto, 2013.
    Óleo y transferencia sobre papel. 29,7 x 42 cm

  • Iceberg, 2014,
    Óleo sobre papel.
    63,5 x 99,5 cm

  • Vostok, 2013.
    Óleo sobre papel. 50,9 x 36 cm

  • Herida después, 2014.
    Óleo y transferencia sobre papel.
    29,7 x 21 cm

  • La espera, 2013.
    Gouache y transferencia sobre papel. 36 x 50,9 cm

  • Oye, 2013.
    Óleo y transferencia sobre papel.
    36 x 50,9 cm

  • Yamandu Canosa
    Horizonte herido II, 2012
    Oil on paper
    51 x 73 cm

  • Yamandú Canosa
    Iceberg, 1999
    Charcoal on paper
    65 x 96 cm

  • Yamandú Canosa
    La ola, 2012
    Digital photograph, giclee impression
    29 x 43 cm

  • Yamandú Canosa
    Olvido, 2008
    Pencil and gouache on paper
    61 x 86 cm

  • Yamandú Canosa
    Poniente, 2012
    Oil on paper
    30 x 42 cm

  • Yamandú Canosa
    Sol de noche, 2007
    Gouache on paper
    30 x 42 cm

  • Yamandú Canosa
    Viento sur II, 2012
    Oil on paper
    30 x 42 cm

  • Yamandú Canosa
    Solo, 2008
    Gouache on paper
    30 x 42 cm

  • Yamandú Canosa
    Terraforming, 2012
    Gouache, oil, synthetic enamel and CD on paper
    73 x 51 cm

  • Yamandú Canosa
    Viaje, 2006
    Oil on canvas
    57 x 75 cm

  • Yamandú Canosa
    Viento sur V, 2012
    Oil on paper
    30 x 42 cm

  • Yamandú Canosa
    Viento sur IV, 2012
    Oil on paper
    30 x 42 cm

  • Yamandú Canosa
    Viento sur III, 2012
    Oil on paper
    30 x 42 cm

  • Yamandú Canosa
    Viento sur I, 2012
    Huile sur papier
    30 x 42 cm

A través de múltiples técnicas, Canosa explora los límites del lenguaje creando complejas narrativas. Sus intereses por la identidad cultural, la memoria, las relaciones interpersonales, el desarraigo y las migraciones dibujan una cartografía subjetiva. Sus obras generan una nueva experiencia del paisaje, una continua tensión entre signo y metalenguaje, entre referencia y metáfora. Los planos se mezclan imponiendo constantes reajustes visuales entre la verticalidad y la horizontalidad, entre dos y tres dimensiones. Este dinamismo óptico también se expresa en la disposición de los cuadros en el espacio, creando nuevas composiciones. La representación del horizonte y del límite geográfico, así como los desplazamientos, componen un mapa de las relaciones humanas, los afectos y la memoria, potenciando así la dimensión subjetiva de identidad y desafiando el concepto decimonónico de estado nación.

Exihibiciones