Dean Monogenis

  • Dean Monogenis
    Age of Sail, 2016
    Acrylique sur panneau de bois
    122 x 122 cm

  • Dean Monogenis
    At the Onset, 2011
    Acrylic on wood panel
    91 x 117 cm

  • Dean Monogenis
    The Fault of Egress, 2011
    Acrylic on wood panel
    76 x 102 cm

  • Dean Monogenis
    White Monument, 2011
    Acrylic on wood panel
    35 x 45,5 cm

  • Dean Monogenis
    Icy Diamond, 2013
    Acrylic on wood panel
    91 x 122 cm

  • Dean Monogenis
    Cathedral, 2010
    Acrylic on Sintra panel
    114 x 152 cm

  • Dean Monogenis
    The Nearest Faraway Place, 2011
    Acrylic on wood panel
    152 x 183 cm

  • Dean Monogenis
    The Valley, 2013
    Acrylic on wood panel
    30 x 35,5 cm

  • Dean Monogenis
    Forever and Then Some, 2013
    Acrylic on wood panel
    51 x 61 cm

  • Dean Monogenis
    My Own Myth, 2013
    Acrylic on wood panel
    41 x 51 cm

  • Dean Monogenis
    Thoughts Become This Place, 2013
    Acrylic on wood panel
    41 x 51 cm

  • Dean Monogenis
    Simeon, 2015
    Acrylic on wood panel
    91 x 91 cm

  • Dean Monogenis
    Archiplex, 2015
    Acrylic on wood panel
    91 x 122

Dean Monogenis pinta describiento ambientes compuestos de arquitecturas urbanas asociadas a elementos naturales. Pone en escena construcciones inacabadas, andamios coloridos, inmuebles residenciales en medio de paisajes rocosos cubiertos de vegetación, a veces bajo un cielo amenazante o sumergido en un abismo colorido. La pintura de Monogenis remite a un estado de transición y cambio, a la lucha entre una urbanización masiva y una naturaleza que resiste. Desde la caída de las torres gemelas, Monogenis se vuelve consciente de la precariedad de las construcciones. Al igual que los seres humanos, los edificios son destinados a vivir para luego morir. Esta idea de alterabilidad lo lleva a buscar a su alrededor ejemplos de transformación. Pinta sobre paneles de madera o de plástico con la ayuda de stensils personalizados. Un juego entre diferentes técnicas pictóricas combina los stencils con zonas pintadas a mano alzada. Las líneas, los bordes y las texturas tienen un lugar central en el trabajo de Monogenis. Para acentuar los contrastes, grandes zonas como el cielo son pintadas en último lugar, generando la impresión de objetos incrustados y poco profundos. Este proceso crea una fuerte tensión en la superficie de la obra cuestionando los conceptos de primer plano y de fondo. En toda su obra, la progresión invita a la reordenación. Así Monogenis no duda en lijar y retrabajar zonas para recobrar su aspecto original. Esta posibilidad de volver hacia atrás le permite continuar trabajando de manera precisa sin compromenter su espontaneidad y su sentido de improvisación.

Exihibiciones